domingo, 27 de octubre de 2013

MACOCO

Toda la calle Florida lo vio
Con sus polainas, galera y bastón
Dicen que fue, allá por su juventud
Un gran Don Juan del Buenos Aires de ayer
Engalanó la puerta del Jockey Club
Y en el ojal llevaba un clavel.

Estas estrofas son parte del tango Shusheta de Juan Carlos Cobián y Enrique Cadícamo. Músico y letrista se inspiraron en el más famoso personaje de la noche porteña, el aristócrata que dilapidó su fortuna en forma descontrolada y uno de los que dio origen a la frase que circulaba por toda Europa cuando se hacía referencia a quién estaba forrado en dinero: “es más rico que un argentino”.

Tirando manteca al techo
No fue la única sentencia atribuida a este bon vivant que hallándose con sus amigos cenando en el exclusivo restaurant Maxim’s de París, observó que en el techo del salón había una pintura de valquirias de pechos prominentes que sobresalían de los escotes. Macoco no pudo resistir la tentación y tras poner manteca en un tenedor la arrojaba para ver si embocaba entre los pechos de la pintura. A Macoco le siguieron el resto de los comensales en una especie de competencia para ver quién tenía mejor puntería. Al terminar la fiesta, a la cuenta de la cena que de por sí era abultada, se agregaron los gastos de limpieza que Macoco pagó sin chistar. Así surgió la expresión “tirando manteca al techo”, que es sinónimo de derroche.



                        Macoco con sus amigos de parranda
              
Martín Álzaga Unsué, nació en 1901 y era descendiente del comerciante español Martín de Alzaga que luchó contra las invasiones inglesas. Cuando niño, su padre lo apodó Macoco y lo mandó a estudiar a las mejores escuelas de Argentina y de Europa, aunque fue expulsado de la mayoría de estos institutos. La inmensa fortuna que heredó de su familia y que dilapidó en forma descontrolada lo posicionó en forma destacada en los ambientes más refinados de lo que quedaba de la belle epoque parisina al término de la Primera Guerra Mundial.

Automovilismo, mujeres y el Morocco
Su primer capricho y obsesión fueron las carreras de auto, participando en competencias locales y extranjeras. Frecuentó las pistas de Indianápolis y en Europa ganó el Grand Prix de Marsella. Por entonces consideró que ya había hecho lo suficiente en el rubro del volante y en 1925 se trasladó a Nueva York, su ciudad favorita después de Buenos Aires y París. Allí regenteó el cabaret Bath Tub, que debió cerrar tres años más tarde por desacuerdos con la mafia.


                      Macoco automovilista

Macoco no se desanimó, se trasladó al East River de Manhattan y abrió el night club Morocco, sin saber que acababa de crear una leyenda. Con sus tapizados de cebra de animales casados con la puntería de su propio dueño en safaris africanas, sus ríos de champagne y sus tres orquestas, una tropical, una de tango y otra de jazz, el Morocco fue el punto infalible de reunión de toda la alta sociedad neoyorquina y de todos los artistas de Hollywood de los años '30.

El techo era azul, con estrellas titilantes, que no podían competir con las otras estrellas, las que visitaban el lugar: Clark Gable, Humphery Bogart, Ginger Rogers, Marlene Dietrich, Los Hearst, Truman Capote, los Astor y cuanto personaje llegara a la ciudad, que no existía si no pasaba una noche por el Morocco. Al cabo de tres años abandonó la empresa agobiado por los impuestos al no haberse hecho ciudadano norteamericano, vendiendo su parte al socio John Perona.


                              Marilyn Monroe y Joe Di Maggio en El Morocco

En la Meca del cine
Macoco se trasladó esta vez a la costa oeste de Estados Unidos, más precisamente Beverly Hills, donde conoció al famoso Howard Hughes quien por entonces estaba enfrascado en la industria cinematográfica. Este magnate norteamericano se dedicó después a los aviones, donde no solo estableció records de altura, velocidad y permanencia, sino que llegó a diseñar las máquinas aéreas más avanzadas de la época. Padecía un trastorno obsesivo compulsivo caracterizado por un terror a la contaminación con cualquier objeto o persona que con los años lo llevaría a la tumba. Ver El obsesivo Howard Hughes haciendo click aquí. 

                                                         Howard Hughes

Macoco lo conoció en su mejor época y participó en sus emprendimientos cinematográficos. Esta actividad le permitió conocer y tener romances con Marlene Dietrich, Greta Garbo, Rita Hayworth, Claudette Colbert, Carmen Miranda y Ginger Rogers. A varias de ellas ya las conocía cuando recalaron en el Morocco. En Beberly Hills, contrajo un efímero matrimonio con Kay Williams, famosa modelo que después se casó con Clark Gable.

Encuentro con el general
Una tarde de 1953, Macoco recibió un llamado de la Presidencia de la Nación, Juan Domingo Perón lo quería ver. Después de la muerte de su mujer, el general se había mudado a la Quinta de Olivos, donde funcionaba la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) y hasta se hablaba del romance con una muchacha menor de edad. Todo un escándalo, agitado en especial por los dignatarios de Iglesia, pero a Macoco esto no lo sorprendía demasiado.

Acudió preocupado a la cita, había tenido un romance con Fanny Navarro, por entonces la amante de Juan Duarte y éste lo había amenazado con unos matones, pero el tema por el que había sido convocado no tenía nada que ver con ese affaire.

A la hora establecida, Macoco estaba frente a Perón, quien, sin protocolo alguno, lo recibió sonriente y fue hacia él con los brazos extendidos para estrecharlo en un abrazo.
-¡Querido Macoco, tanto años sin verte! –dijo Perón, en tono lisonjero -. ¡Cómo nos cambia la vida!
¡Te acordás cuando practicábamos boxeo en Gimnasia y Esgrima! –le comentó sonriente-. Hicimos guantes algunas veces. ¡Qué cross de izquierda que tenías! ¡Había que aguantarte en el ring, che!

Después de este recibimiento, el general le manifestó que lo había mandado llamar porque quería conocer a Ginger Rogers. - Es una estrella por la que siento una gran admiración. ¡Cómo baila la rubia, es formidable, viejo! Me enteré que va seguido a Río de Janeiro, donde tiene una residencia, y me gustaría que pegue un salto hasta nuestro país. Sería mi invitada especial. Y nadie mejor que vos para cumplir esa misión. –

A la semana siguiente, enviado por el gobierno, Macoco viajó a Río con pasaporte diplomático y cumplió exitosamente su tarea. La Rogers le debía varios favores, entre ellos la financiación de la película Vampiresa, donde ella era la estrella principal.  

                                                              Ginger Rogers

Epílogo
En el destacado curriculum de Macoco, se puede agregar el haber introducido al país varias novedades como el esquí acuático, las lanchas deportivas, el primer pantalón de mujer y las bailarines del famoso Lido para que actúen en Buenos Aires. También contribuyó al hábito de que los grandes terratenientes podían vivir rodeado de lujos y placeres, en lugar de invertir su dinero en actividades redituables para el país.
En 1982 falleció este avasallante personaje de la city porteña. Sus últimos años lo encontraron deprimido, aburrido y desheredado por dos tías horrorizadas que dijeron ¡basta de belle epoque, que tanta joda, ché!


                                                                    Ocaso

Fuentes:
Roberto Alifano. Tirando manteca al techo. Plaza de Mayo.com. http://www.plazademayo.com/2011/03/tirando-manteca-al-techo/
Andrés Fluxa. Martín Álzaga Unzué, patrimonio nacional. Mosquito belicoso. http://andresfluxa.wordpress.com/2010/10/24/martin-alzaga-unzue-macoco-patrimonio-nacional/
Morocco, mito de los años 30. Diario Acción. http://www.diarioaccion.com.ar/
Personajes de nuestra historia: la increíble vida de “Macoco” Álzaga Unzué. Diario El Norte. http://www.diarioelnorte.com.ar/nota26807_personajes-de-nuestra-historia-la-increible-vida-de-%E2%80%9Cmacoco%E2%80%9D-%C3%81lzaga-unzue.html

7 comentarios:

  1. Ricardo:
    Siempre tan buenos sus comentarios, tan informados y bien escritos: un placer leerlo. Gracias. Magdaluz

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  2. Esa sí que fue una vida totalmente al pedo. Muy representativa de la concepción vital de su clase, aunque se le fue la mano.
    Su ilustre antepasado, Don Martín de Alzaga, fue alcalde de primer voto en la Buenos Aires colonial, luchó en las invasiones inglesas, conspiró con éxito para derrocar a Liniers de su cargo de virrey, designado por pedido de la población y conspiró sin éxito contra la Primera Junta, que lo condenó a muerte y colgó su cuerpo en la Plaza Mayor para escarmiento de los traidores. La fortuna amasada por este prócer del contrabando monopolista, hizo que sus descendientes se mantuvieran en el mismo nivel social, incrementaran su fortuna por las alianzas matrimoniales y cedieran el palacete de la Plaza Francia para residencia presidencial. En él murió Evita.

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  3. Qué paquetería de artículo! Veo que se está inclinando hacia los paquetes. Vez pasada hizo un artículo bárbaro sobre Georgy Newbery, ahora sobre Macoco. Le tiro datos para otros imperdibles, sobre Menditeguy, sí Charlie. Otro sobre Rolo de Alzaga y no debe faltar porsu, Tite Elizalde. Que regio!, les voy a contar a las chicas en el Face.

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    1. Gracias por las sugerencias, más adelante quizás escriba algo sobre Porfirio Robirosa, otro de los grandes playboys

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  4. Y no puede faltar en su galería el epítome del dandysmo: Fabián Gomez y Anchorena, Conde del Castaño.

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  5. Hablando del night club Morocco dice Ud, refiriéndose a los tapizados: “sus tapizados de cebra de animales casados…”, realmente me entristeció por los esposos/as de éstos animales que quedaron viudos…
    No pude encontrar la localidad de Beberly Hills, donde contrajo un efímero matrimonio con Kay Williams, no habrá sido en Beverly Hills, que menciona mas arriba, donde conoció al famoso Howard Hughes?

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