viernes, 29 de abril de 2011

GUANTÁNAMO: LA PROMESA INCUMPLIDA

"Honor unido a la libertad", reza el cartel de ingreso. ¿No les recuerda al de "La libertad os hará libres", a la entrada de Auschwitz?

Junto con Brasil y Chile, Argentina formó parte de los países a los que el gobierno de Barack Obama intentó convencer para que recibieran en su territorio presos provenientes de la cárcel de Guantánamo.
Los 3 países denegaron la singular y extravagante oferta pese a diversos contactos y sutiles presiones por parte de la Casa Blanca, que incluía el pago de 22.000 dólares por cada prisionero aceptado. Más aún, para tratar que la oferta resulte tentadora se ofrecía la posibilidad de que funcionarios argentinos viajaran a Guantánamo y eligieran los prisioneros que más les gustaran. Una especie de cárcel shopping.
Como ya dije, los 3 países se negaron, pero el canciller Timerman respondió a la propuesta con el siguiente brillante comentario: “Para Argentina sería una situación muy complicada porque ustedes secuestraron a esta gente. Además en nuestro país se está juzgando a militares que hicieron cosas parecidas a lo de Guantánamo. Ver informe completo aquí.http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-167286-2011-04-29.html
Lo que sigue, es una interesante y sintética reflexión sobre la cárcel de Guantánamo a cargo de Gustavo Sierra, corresponsal del diario Clarín que visitó la base y por lo tanto habla por lo que vio personalmente:
Lo inventó Bush, le quema en las manos a Obama. Desde su creación en enero del 2002, Guantánamo es el oprobio de Estados Unidos. Es la contradicción a la esencia del sistema. Un limbo político y jurídico para no tener que resolver el entuerto moral más grave que se le creó tras los atentados del 11/S.
Cuando entré a Guantánamo en enero del 2004 me encontré con la imposición de no poder hablar con los prisioneros De todos modos hubo comunicación. Apenas vieron a los cinco periodistas traspasar esa valla de alambradas, comenzaron a gritar su rezo. Era una actitud desafiante a las torturas sistemáticas, a la denigración absoluta, al permanecer encerrados sin el más mínimo derecho. Eran 660 en ese momento. Y ya se conocían historias de “perejiles”, gente que había ido a parar allí sin tener la menor relación con el radicalismo islámico que atacaba a Estados Unidos. Entre ellos, tres chicos de 15 y 16 años que habían sido obligados a enrolarse con los talibanes. Estuvieron confinados cinco años.
Pude entrevistar al comandante del Campo Delta, el general Geoffrey Miller. Negó terminantemente que allí se atormentara a los prisioneros para sacarles información. Poco después, Miller se hizo famoso por haber trasladado sus métodos de tortura a la infame cárcel iraquí de Abu Ghraib.
Geoffrey Miller

En el calor de la campaña, Obama prometió cerrar Guantánamo. Cuando asumió se dio cuenta de que la realidad era otra. Al único detenido que fue trasladado ante un tribunal en territorio estadounidense, apenas se le pudo probar uno de los 285 cargos por los que se lo acusaba. Ante el fracaso, el cerebro del 11/S Khalid Sheik Mohammed será juzgado por las poco creíbles comisiones militares. Apenas seis presos fueron condenados y cinco ya están libres. Guantánamo seguirá siendo por mucho tiempo una brasa moral para Obama.



jueves, 28 de abril de 2011

ME DA PENA BUENOS AIRES





Me da pena ver la suciedad que impera, especialmente a la noche, debido al sistema obsoleto de recolección de basura. El Jefe de la Ciudad le renovó el contrato a Cliba, una empresa con muchas irregularidades en el servicio.
Me da pena ver al Teatro Colón tercerizado, los músicos de la filarmónica, un patrimonio humano valiosísimo, tratados como delincuentes. A las grandes figuras internacionales ya no les importa como otrora venir al Colón, se suspenden funciones y predomina la incertidumbre sobre el cumplimiento de los programas. Se estrenó el Gran Macabro, una ópera contemporánea acompañada sólo por 2 pianos. En la platea pululaban elementos de la farándula invitados gratuitamente por gentileza de Macri, reduciendo la recaudación por las entradas e inflando el presupuesto del teatro que es de los porteños y no de Macri.
La filarmónica tocando en la calle en señal de repudio a la política actual del Colón

Me da pena ver el desmantelamiento del Teatro San Martín y el cierre de la sala de la escuela de teatro. Los estudiantes hicieron un piquete de protesta en la calle Corrientes que fue ignorado por los medios.
Me da pena el abandono de los hospitales y de las escuelas públicas. El Gobierno Nacional ya inauguró más de mil en todo el país. Macri ninguna.


Abandono total en el Hospital Rivadavia

Me da pena el cierre del centro de Salud Mental Ameghino y el Consejo de la Niñez.
Me da pena que en la ciudad de Buenos Aires, el distrito más rico, haya aumentado la mortalidad infantil mientras se redujo en el resto del país. Ver informe aquí
Como única medida para mejorar la alimentación infantil el Gobierno de la Ciudad puso un sitio internet donde recomendaba a los niños que se alimentaran de fresas, queso cheddar y zanahorias bebé (baby carrots). Semejante dislate tuvo que ser bajado en pocas horas por lo ridículo de las recomendaciones.
Me da pena la eliminación de los talleres comunitarios en la ciudad.
Me da pena e indignación la licitación a dedo que favoreció a una empresa de Clarín para comprar computadoras a precios exorbitantes. Sigue el despilfarro mientras las instalaciones escolares se vienen abajo. El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, firmó un convenio por 1,6 millones de pesos para que una consultora privada capacite durante sólo 2 días a supervisores y directores de escuelas. El proyecto tuvo que ser retirado después de las denuncias de los legisladores.
Me da pena y me indigna que Macri, arrogándose derechos que no le corresponden lanzó un decreto de necesidad y urgencia prohibiendo toda manifestación de protesta o huelga contra el diario Clarín. Todo a cambio de que le tape permanentemente su incapacidad y desatinos como gobernante. Fue un ataque brutal contra los trabajadores, algo que no se veía desde la dictadura. Afortunadamente el Juez Gallardo, con buen criterio anuló la medida.
Va a estar lindo Buenos Aires había dicho Macri al asumir su gestión.
Nunca estuvo peor.

lunes, 25 de abril de 2011

BREVE HISTORIA DE LA SIP


Introducción
Toda vez que los monopolios mediáticos de América Latina ven afectados sus intereses económicos, acuden presurosos a la SIP (de la cual ellos forman parte), solicitando condenas para el agresor de turno. Insisto en la frase “cuando ven afectados sus intereses económicos”, que por arte de magia lo convierten en “ataque a la libertad de prensa.”
¿Pero qué es la SIP para que se sientan tan respaldados por esta institución?
Seguidamente se expone un informe muy conciso, pero suficiente para tener un conocimiento básico de este organismo.
El texto completo con abundante bibliografía se puede consultar haciendo click aquí. 

Orígenes
La conferencia fundadora de la SIP tuvo lugar en 1943, en La Habana, bajo la dictadura de Batista. En un principio, debido al clima antifascista que reinaba por la Segunda Guerra Mundial, pudieron ingresar a la SIP algunas publicaciones progresistas.
Al finalizar la guerra, la historia fue cambiando y el principal enemigo fue la Unión Soviética y en 1950 la entidad cambia bruscamente bajo la presión de la delegación de EEUU precedida por un representante del Departamento de Estado, Tom Wallace, y dos altos oficiales de la CIA, Joshua Powers y Jules Dubois.
Este trío plantea en Quito que la próxima reunión de la SIP tenga lugar en Estados Unidos. Finalmente, la propuesta se impuso y se aprobó que la reunión del año siguiente se realizara en Nueva York. 

El cambio de rumbo
Según la historia oficial de la SIP, 1950 fue el año “más importante para la organización”. A partir de ese año, se hacen claros los objetivos que la CIA conferirá al funcionamiento de la SIP en América Latina.
Pese a las garantías ofrecidas en Quito, los representantes de los órganos de prensa progresistas no fueron invitados a la reunión  de ese VI Congreso Interamericano de Prensa.
Antes de la conferencia del año 50, los estatutos de la SIP estipulaban que cada país tenía un voto dentro de la Sociedad, independientemente de la cantidad de órganos de prensa afiliados. El cambio de estatutos permitió tumbar el esquema “un país, un voto” y sustituirlo por “cada publicación, un voto”. 
En términos prácticos EEUU pasó de un voto a 424 y se alzó con la mayoría. A partir de 1950 hasta la fecha, hay una libertad de prensa secuestrada por el poder del dinero, de los recursos, y lógicamente sobre la base de una estrategia imperial.


Voces dignas contra la SIP
El golpe CIA-SIP generó malestar en Latinoamérica que se puso de manifiesto en la conferencia siguiente, celebrada en 1951 en Montevideo, Uruguay, donde representaciones del país anfitrión, Brasil, Chile, Perú y Argentina proclamaron su abandono de la SIP y suscribieron el Acta de Montevideo, en la que denunciaban que los propietarios de los medios se habían arrogado la función de determinar donde había o no libertad de prensa, cuando los que tienen derecho a ello, además de la sociedad, son los periodistas. 

Mis amigos, los dictadores
Los silencios de la SIP son muy elocuentes, sobre todo cuando cubren sus alianzas con regímenes dictatoriales.
Esta vinculación de los dueños de la gran prensa con los regímenes dictatoriales latinoamericanos ha sido suficientemente documentada y citada en numerosas ocasiones, para demostrar que las preocupaciones de la SIP no se dirigen a la defensa de las libertades, sino a la preservación de intereses empresariales y oligárquicos.
Los ejemplos son muchos, para citar sólo algunos, están las denuncias de la SIP en 1974 contra el gobierno nacionalista peruano de Juan Velasco Alvarado, debido a las medidas de expropiación de la gran prensa. Mientras tanto, la brutal represión y el amordazamiento en las dictaduras de Chile, Argentina y Uruguay eran prácticamente ignorados por los amos de la prensa.

Los golpes de la SIP
El eje CIA-SIP formó un poderoso aparato para los planes desestabilizadores en América Latina y el caso más emblemático fue la campaña contra Salvador Allende, que tuvo como principal desestabilizador al diario El Mercurio, el equivalente de La Nación y Clarín en Argentina.


El trabajo de la SIP y sus asociados en el derrocamiento del presidente guatemalteco Jacobo Arbenz, ocurrido en 1954, también ha sido develado por documentos de la CIA, desclasificados en 1999.


Jacobo Arbenz


Es conocida también la vinculación CIA-gran prensa  contra el gobierno sandinista en Nicaragua, denunciada en 1981 por los periodistas nicaragüenses; y en general contra los gobiernos nacionalistas, socialistas y progresistas de la región que adoptasen medidas que pudieran afectar los intereses de las oligarquías locales y de Estados Unidos.

La propaganda negra continúa
Luego de probar con éxito estos esquemas de propaganda negra contra gobiernos democráticos y populares, el eje CIA-SIP continúa aplicándolos en América Latina, siendo obvia su utilización en el caso de Cuba, Argentina, con la presidencia de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner; Bolivia, con el gobierno de Evo Morales; Ecuador, con el presidente Rafael Correa; y Venezuela, con la Revolución Bolivariana impulsada por el Presidente Hugo Chávez.

La SIP defiende el viejo orden
La SIP no sólo ha desatado campañas en contra de gobiernos legítimos, sino que ha tocado también a organizaciones internacionales del propio sistema de Naciones Unidas, que se han puesto al lado de los pueblos latinoamericanos en la lucha por la democratización de las comunicaciones. Así ocurrió en los años 70 contra la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
La acción de la SIP fue particularmente fuerte en 1976 en contra de la Conferencia de San José de Costa Rica, donde los gobiernos latinoamericanos se reunieron para debatir sobre políticas nacionales de comunicación. La SIP, al no haber solicitado el estatus de observador en la UNESCO, no fue invitada a la reunión; sin embargo, la patronal emprendió una campaña asegurando que al no invitarla se rehuía el debate y, en un golpe de efecto, anunció una reunión paralela en San José.

¿Libertad de prensa o libertad de empresa?
En su lenguaje oficial, la SIP se esmera en utilizar conceptos que legitiman su comportamiento y la autoerigen en un referente a la hora de definir qué es la libertad de prensa y de decidir quién respeta esta libertad y quién no. No obstante, cuando hace esto, esta incurriendo en la usurpación de un derecho colectivo de los pueblos y oculta en nombre de quiénes actúa verdaderamente esta organización patronal.
El ejemplo más reciente fue la denuncia de la SIP sobre restricciones a la libertad de prensa en Argentina. La entidad, en una distorsión perversa de los hechos, transformó un conflicto gremial que impidió salir el diario Clarín durante unas horas en un ataque a la libertad de prensa. 

viernes, 22 de abril de 2011

Vargas Llosa: mucho ruido y pocas nueces



A Buenos Aires arribaron varios escritores que ganaron el Premio Nobel de Literatura, el último de ellos fue José Saramago en 2007, cuya visita tuvo la trascendencia lógica y el espacio merecido que le dieron los medios.
En cambio, la llegada de Mario Vargas Llosa a la Argentina, desató durante semanas previas, expectativas desproporcionadas que continuaron después de su arribo y los días posteriores.
Esta oleada abrumadora de comentarios, opiniones y disquisiciones sobre Vargas Llosa tendría dos explicaciones. La primera es consecuencia de diversas manifestaciones que hizo el escritor de carácter degradante y de profunda descalificación sobre la Argentina, los argentinos y el gobierno actual.
Sabemos que tenemos que tener la piadosa comprensión de separar al destacado hombre de letras del político energúmeno que habla de lo que no sabe en este terreno.
La segunda causa de la catarata informativa sobre Vargas Llosa fue armada por los diarios Clarín y La Nación y las repetidoras de canales y radioemisoras del monopolio mediático de Magneto. El objetivo: que una figura como la de Vargas Llosa denostara al gobierno y se despachara a gusto en la Feria del Libro.
Los prolegómenos sugerían que la mano venía pesada ya que antes de la Feria del Libro, Vargas Llosa participó como invitado especial en la reunión de la ultraconservadora Mont Pelerin Society donde se le pegaron como ventosas el obsecuente Macri y el impresentable Aznar. La ceguera política de Vargas Llosa, o quizás su negación, le impidieron ver que las ideas neoliberales que él defiende, fueron las que aplicó a rajatabla el español en su patria y que ahora está pagando las consecuencias.  



El primer error lo cometió Horacio González, Director de la Biblioteca Nacional, al decir que no era conveniente que Vargas Llosa inaugurara la Feria. Éticamente fue una opinión correctísima, pero políticamente resultó un comentario desafortunado que fue aprovechado por el monopolio mediático que distorsionó las palabras de González en ecos infinitos de que a Vargas Llosa se le restringía la libertad de expresión y el mismo autor de La ciudad y los Perros también se sumó a la ola de quejas.
La Presidenta Cristina en una decisión brillante ordenó que no se realizara ninguna interferencia a las actividades de Vargas Llosa en el país.
Finalmente ayer, el escritor hizo una breve exposición leída, que me sorprendió ya que un personaje del calibre del Vargas Llosa no debería estar leyendo sus discursos. En esa exposición Vargas Llosa elogió la actitud de la Presidenta Cristina y suscitó un masivo aplauso del público.



Luego siguió la entrevista que le realizó Jorge Fernandez Diaz del diario La Nación. Contrariamente a las expectativas de muchos, Vargas Llosa se mostró muy moderado. Entre los pasajes evocó a la Inquisición como etapa fundacional de la persecución a la literatura y parte del componente dogmático del público debió haber quedado desconcertado, no habían venido al acto para abuchear a la Inquisición, sino a protagonistas actuales.
Vargas Llosa debería tomar nota de la total libertad de expresión que existe en el país ya que su paso por la Feria del Libro fue transmitida por casi todos los canales, sin restricciones, salvo las del monopolio Clarín que prolijamente retiró los párrafos que elogiaban a la Argentina, típica maniobra de desinformación que caracteriza al diario de Magneto.
También Vargas Llosa debería registrar estas actitudes y del bloqueo que Cable Visión hace a los programas que no le son de su agrado.
En definitiva, hubo un sector que quedó decepcionado, tanto preparativo y armado de semejante circo mediático para que Vargas Llosa tuviera un espacio donde mantuvo una prolijidad y prudencia que no esperaban. Mucho ruido y pocas nueces.
De alto nivel es la entrevista que tuvo Vargas Llosa con Página 12 y recomiendo su lectura. Hacer click aquí.

martes, 19 de abril de 2011

EL GRAN ESTAFADOR VICTOR LUSTIG


El cuento del tío es una expresión local que señala que un individuo engañó a otro, habitualmente en uno de los lugares que más duelen o sea el bolsillo.
Indudablemente que este tipo de personaje tiene algún trastorno psiquiátrico que el DSM IV de clasificación de enfermedades mentales aún no lo ha podido ubicar. Lo que está claro es que no cualquiera es estafador, se requieren varios condimentos: gran capacidad para mentir descaradamente, aplomo, temeridad y un notable instinto sagaz para detectar al ingenuo.
Todas estas cualidades las poseía Víctor Lustig, considerado por algunos como "El rey de los estafadores" y la verdad es que conseguir vender la Torre Eiffel, no en una, sino en dos ocasiones lo hace acreedor a ese título.
Victor nació en 1890 y falleció en 1947, era hijo del alcalde de Hostinne, en la República Checa. Estuvo estudiando en Alemania y en Francia o al menos eso pensaba su padre. 
Tenía gran habilidad para aprender idiomas y llegó a dominar el inglés, alemán, francés e italiano, también era hábil, demasiado quizás, para los naipes. Haciéndose pasar por el "Conde Von Lustig" se embarcaba en los transaltlanticos que recorrían Europa en busca de los nuevos ricos americanos a quienes desplumaba sin que pudieran detectar trampa alguna.
Tras una serie de operaciones con éxito se encuentra que tiene un valor de 25.000 dólares autentico, pero...¿Por qué cobrarlo directamente?... ¿no sería más rentable sacarle más dinero al que ya tenía?
Es así que cierto día de 1924, un banquero de Kansas, recibió la visita de un impecable caballero europeo que decía llamarse "Conde von Lustig" y que por causa de la guerra tuvo que abandonar su país, Austria y vender todas sus propiedades, teniendo en su haber dos bonos de 25.000 dólares cada uno con los que pretendía comprar propiedades por la zona.
El banco comprueba que el bono que pone sobre la mesa es auténtico y encima le da un crédito de 10.000 dólares. En un determinado momento, Víctor cambia el bono autentico por el falso y se marcha con el bono real de 25.000 dólares más el préstamo de 10.000.
Cuando se descubre la estafa el banco envía detectives a su casa. En contra de lo que se pudiera pensar, Víctor, no ha huido y los recibe cómodamente sentado en el living con una copa de wisky. Durante el viaje, el "conde" les comenta lo perjudicial que podría ser para el banco, que se divulgara que había sido estafado de manera tan burda. ¿Los clientes tendrán la misma confianza en el banco que tenían antes o les entrará el pánico y retiraran todo el dinero?
La capacidad de convencimiento es otra de las habilidades del estafador y en ese aspecto Víctor podía dar cátedra. El “conde” no sólo quedó libre, sino que dado los perjuicios que le habían ocasionado deteniéndolo tuvieron que compensarlo con 1.000 dólares.
Más tarde en París se hizo pasar por el Segundo Director General del Ministerio de Información y Telégrafos para comunicar a empresarios "selectos" sobre el plan secreto de demolición de la Torre Eiffel. Convocó una reunión con cinco magnates, indicándoles la intención del gobierno de demoler la torre y quien ofreciera la mejor oferta podría quedarse con ella y negociar con "la chatarra".
Dos días después, Lustig recibía cinco sobres sellados con las respectivas ofertas. Él sólo se interesó por la del comprador que en la reunión previa se mostró más ambicioso e ingenuo, un tal André Poisson. Lo citó al día siguiente para comunicarle que había ganado la licitación. A los pocos días le llegaba el primer plazo del pago, cobró el cheque y se esfumó. Pasado un tiempo prudencial y viendo que no hubo denuncia pública de su estafa, porque ¿quién se atrevería a denunciarlo y pasar por salame y hazmerreir de toda la sociedad parisina?, Victor logró vender la torre Eiffel por segunda vez, pero en esta ocasión el estafado hizo tanto escándalo que “el conde” consideró que ya le había sacado bastante jugo al monumento y buscó otros horizontes y otros ingenuos.

La caja Rumana
Victor mostró a su nueva víctima una caja, según la cual, se introducía un papel en blanco de las medidas de un billete de dólar junto con un billete autentico, y al cabo de unas horas se transformaba en un billete imposible de identificar, salvo por la numeración que coincidía con la del billete autentico.
Fue con su victima a un banco para que certificara que ambos billetes eran de curso legal, lógicamente, cada billete a un banco distinto, ya que la numeración de serie era la misma. En los dos se certificó la autenticidad.
Realmente lo que hizo, fue conseguir dos billetes con numeración muy parecida, y que uno tuviera dentro de esta numeración varios números 3 y que la otra tuviera en las misma posiciones el número 8, con un pequeño retoque se transformaban los 3 en 8.
"El proceso era lento (duraba seis horas) pero finalmente el dinero asomaba su clásico tono verde oscuro por la ranura posterior. El hombre estaba tan asombrado como entusiasmado, pero Lustig se mostró cansado y decepcionado de la máquina porque "tarda mucho tiempo en fabricar dinero".
La victima insistía en querer comprar la caja y esta era otra habilidad de Víctor, no apresurarse y dejar que en el otro aumentara el entusiasmo…y la apuesta. Finalmente, el desdichado ingenuo le ofreció 30.000 dólares, entonces, con "todo el dolor de su alma" se la vendió. Preparó la caja para que diera dos billetes auténticos, cada billete tardaba en aparecer seis horas y solo se podía hacer un billete a la vez. Cuando el incauto descubrió el engaño, había pasado el tiempo suficiente para que Víctor desapareciera.
Sin embargo, hasta el más listo es atrapado y finalmente el falso conde fue apresado y condenado a 20 años de prisión en Alcatraz, donde terminó sus días. Esta vez su habilidad no fue suficiente.

domingo, 17 de abril de 2011

DIÁLOGO


-       Magneto: Hola Mauricio ¿Qué carajo pasa que no respondés con el celular 2 y te tengo que llamar al otro que no me gusta?
-       Macri: Disculpá Héctor lo apagué por una reunión y me olvidé de encenderlo.
-       Magneto: Mauricio, nos encontramos en una situación que no podemos estar desconectados. La ley de medios salió a pesar de que traté de apretarlo en su momento a Lorenzetti y por ahora la estoy parando con medidas cautelares gracias a nuestros jueces amigos, pero no puedo estar sacando cautelares todas las semanas, hoy por la grilla, mañana Cablevisión.
-       Macri: Si… te comprendo estamos presionados por este gobierno totalitario que va por todo, yo hago lo que puedo por…
-       Magneto: No Mauricio, no te pusiste las pilas, hiciste muchas cagadas y Clarín y La Nación te las venimos tapando y para colmo no tenés gestiones positivas que podamos destacar. Vos sabés que te elegí como el candidato para combatir a Cristina. Si la reeligen, la ley de medios se va a cumplir y cagamos.
-       Macri: Sin embargo Jaime…
-       Magneto: ¿Te referís a Duran Barba? Ese es un boludo, si le das una calesita para que la maneje te la choca. Te digo ya lo que tenés que hacer. En primer lugar vos, Michetti y el pelado tienen que salir en todos los medios denunciando el atropello a la libertad de prensa por el piquete K. Ahh y agregalo también al desaforado de Ritondo que para esto sirve.
-       Macri: Lo estoy haciendo Héctor, ayer…
-       Magneto: No lo suficiente, así como yo saco todos los días en tapa el tema, vos debés hacer lo mismo. Además tenés que sacar una ley para que en la ciudad se prohíba todo tipo de restricción a la salida de los diarios, el ataque a periodistas y cualquier propaganda contra Clarín y La Nación.
-       Macri: No vamos a conseguir la mayoría para esa ley porque la legislatura….
-       Magneto: No seas pelotudo, sacala como decreto de necesidad y urgencia.
-       Macri: Está bien Héctor, mañana mismo lo hago y...
-       Magneto: No es suficiente, tenés que convocar a los demás partidos y unificarlos en un solo bloque de la oposición con el lema de democracia, seguridad, libertad de prensa… en fin pensá todos los temas que puedan servir.
-       Macri: Pero, Héctor no voy a lograr convocarlos para que me apoyen como presidente…los radicales y los…
-       Magneto: Porqué no usás mejor la cabeza, no digas que vas a ser vos el candidato, incluso explicitá que no te importa, que lo que querés es combatir a este gobierno corrupto, después yo te hago campaña para posicionarte. ¿Porqué será que yo tengo que hacerte todos los favores, vos en cambio que me hiciste?
-       Macri: no digas eso Héctor acabo de darte la licitación de las computadoras donde me tuve que tragar un montón de críticas acusándome de un proceso irregular. Ahí vos embolsaste…. dejame calcular…
-       Magneto: No nos desviemos del tema, te tengo que cortar hacé lo que te digo, de lo contrario vas a perder por goleada. Chau.
-       Macri: Chau Héctor y gracias.
-       CIick

sábado, 16 de abril de 2011

LA TORRE EIFFEL Y EL LOCO DE LA MELINITA

La torre Eiffel y el loco de la melinita

 Por Juan Forn (extracto) (hacer click aquí para ver el artículo completo)



Es leyenda que Gustave Eiffel creyó que su Torre no sólo lo haría rico sino también inmortal. Le gustaba mucho más esa idea que la Torre en sí. De hecho, ni siquiera la diseñó él sino un par de empleados de su estudio. Tampoco fue una idea francesa: Eiffel se la robó a unos norteamericanos de Filadelfia. La excusa perfecta fue el centenario de la Revolución de 1789 y la Exposición Universal que se organizaría durante los festejos. Se presentaron 107 licitaciones y ganó el monstruo de hierro.

El monumento fastidió a los parisinos desde el principio: un manifiesto firmado por 300 artistas (de Verlaine y León Bloy a Maupassant y Dumas hijo) protestaron contra “ese farol callejero aquejado de gigantismo”. Sólo uno de cada quince visitantes a la Exposición Universal de 1889 pagó por subir a la Torre, que aún no tenía ascensores (atraía mucho más la Galería de las Máquinas, el milagro de la electricidad).
Así siguieron las cosas hasta que empezó a acercarse el fin de la concesión que el municipio de París había dado a Eiffel: hacia 1909, en lugar de los dos millones previstos, apenas visitaban la Torre 150 mil personas al año (y eso aunque Eiffel bajó a la mitad el precio de la entrada y puso ascensores). Entonces apareció en escena el capitán Ferrié, pionero de la radiodifusión francesa. Ferrié odiaba las palomas mensajeras que usaba el ejército y propuso instalar a todo lo largo de la Torre una antena que cambiaría por completo las comunicaciones en Francia. Así se salvó la Torre. O, como dice Roland Barthes, así se volvió irreemplazable, además de inútil.
Los nazis avanzan hacia París, la gente huye con lo puesto, la ciudad es un caos. Un subteniente del cuerpo de ingenieros es convocado de apuro por sus superiores. Se llama Guy Bohn y tiene hecho un curso de explosivos y por eso se le adjudica la misión de dinamitar la Torre Eiffel, para que la antena no caiga en manos nazis. París es ciudad abierta, es decir protegida de los bombardeos, pero eso prohíbe también toda acción de sabotaje dentro de sus límites: es imposible atacar París, pero también es imposible defenderla. Bohn no es tonto y pide la orden por escrito. Los jefazos le contestan que el tiempo apremia y que no se haga el leguleyo. Bohn dice que nada lo obliga a obedecer una orden que viole la ley, y que además necesitaría un grupo de quince zapadores y los planos de la Torre. Le ofrecen sólo dos hombres, dos valijas llenas de melinita, ningún plano y lo despachan sin más a cumplir la misión.


No es casualidad que Bohn hubiera descollado en aquel curso de explosivos. Los abogados son expertos en dinamitar los cimientos de la ley con la excusa de buscar sus grietas y fisuras. Bohn cargó las dos valijas de melinita, se tomó el metro hasta Issy-les-Moulineaux, donde estaban las antenas repetidoras de las emisiones originadas en la Torre, que eran mucho más fáciles de volar. Repito: fue en subte, con la melinita en dos valijas. Cuando llegó a las instalaciones militares no quedaba casi nadie ya. El mismo instaló las cargas debajo de ambas antenas y esperó hasta las cinco de la madrugada, hora en que los diecisiete radiotelegrafistas de la Torre comunicaron a todas las estaciones francesas de ultramar que París había caído y que se interrumpía el servicio. Bohn buscó reparo en una arboleda, encendió la mecha con un cigarrillo y contempló cómo desaparecían en la explosión aquellas enormes antenas gemelas de setenta metros de altura. Sólo quedó un cráter de escombros y fierros retorcidos.
Bohn requisó un camión y partió hacia los Campos de Marte con la carga de explosivos que le había sobrado. Tenía un plan en la cabeza, un plan enloquecido pero plausible. La melinita que tenía quizá no alcanzara para derrumbar aquella Torre de siete mil toneladas de hierro, pero la adrenalina que bombeaba su corazón era más que suficiente para hacer lo que se proponía hacer: usar los explosivos que le quedaban en una de las cuatro plataformas de cemento que sostenían la Torre y lograr que la Torre no cayera... pero quedara torcida.
Es cierto que para los nazis no hubiera sido tan escandaloso como podemos imaginarnos ahora verla torcida al entrar triunfantes en París. Pero hubiera sido igual una gran manera de recibirlos, en lugar de esa patética huida en masa tan bien retratada por Irene Nemirovsky en su Suite Francesa.
Yo tiendo a pensar que a Bohn no lo movía tanto el patriotismo, a esas horas, como el frenesí dinamitador. Ya había entendido que, como soldado francés, iba a ver poca o nula acción. Quizás era la última vez en su vida que tenía explosivos a mano y la posibilidad de usarlos, y caos suficiente a su alrededor para salirse con la suya. Ha de haber sido un gran momento. Nunca entenderé por qué se apichonó, por qué dilapidó esa oportunidad única. En La caída de París, el papanatas de Herbert Lottman dice que primó la sensatez en su mente y recapacitó. ¿Qué sensatez? ¿La misma de Clemenceau, de Chamberlain, de Pétain? El tipo pudo ser el loco de la melinita y prefirió ser un cagatintas. Devolvió el camión, se desentendió de los explosivos, pasó el resto de la guerra detrás de un escritorio. Años después, pidió permiso a las autoridades militares de Issy-les-Moulineaux para ver otra vez el inmenso cráter de escombros que había dejado. Le dijeron que no sabían de qué cráter estaba hablando. Así ha pasado a la historia el subteniente Guy Bohn, pobre diablo, y esa es la razón por la cual la Torre Eiffel se salvó de quedar torcida como debía.

viernes, 15 de abril de 2011

LOS COMENTARIOS DE PINO



Podría ser un episodio anecdótico más, en la larga lista de comentarios singulares del historial político argentino, pero el carácter aberrante y la fuente que lo produce merece unos párrafos.
En entrevista con un programa de Canal 5 donde le preguntaron que opinaba del aplastante triunfo del 58% logrado por el gobernador Urtubey afín al gobierno nacional, Pino sin ponerse colorado afirmó que: “existe una situación feudal y brutal de clientelismo y chantaje que ejerce el poder en esas provincias feudales. El que no vota no recibe los planes sociales, le retienen el documento" y como si esto fuera poco añadió “las provincias pobres no tienen buena calidad de voto”. Los comentarios merecieron el repudio desde todos los ángulos incluyendo de su propio partido. Ver más detalles aquí.
Hasta ahora, ningún político por más posicionamiento hacia la derecha que tuviera, se atrevió a semejante comentario. Ni siquiera al obtuso Macri, tan proclive a exabruptos xenófobos, se le ocurrió despacharse, al menos ante un micrófono, con un comentario tan elitista y descalificatorio hacia los salteños.
Yo comprendo que sacar menos del 2%, como le pasó al Proyecto Sur en Salta, lo debe haber dejado muy resentido, pero con estas declaraciones escupió a su presunta ideología izquierdista.
Este es el Pino que cuando hizo La hora de los Hornos mostró con ironía escenas de la aristocrática concurrencia que ocupaba las tribunas VIP en la Sociedad Rural, la misma entidad que ahora apoyó sin dudar en el conflicto con el campo de los terratenientes. ¿Es el mismo Pino o será un clon?
Quizás, quienes en un tiempo lo respetábamos, lo hemos endiosado y magnificado por encima de la realidad del personaje. Estar contra el menemato al fin y al cabo no fue gran hazaña ya que la rata era un blanco fácil, pero sus denuncias siempre tuvieron un corte social y en defensa del patrimonio nacional.
El comentario que hizo el martes pasado y que dejó atónitos a los periodistas del canal, hubiera sonado lógico en Luis XVI o en el emperador Leopoldo de Bélgica, pero no en un político del siglo XX y menos en alguien que jugó en la cancha con camiseta de izquierda.
Voy a ser benévolo con Pino, pienso que se encuentra en una gran confusión mental, en gran parte producto de cierto grado de senilidad que explicaría sus incongruencias y su indecisión a postularse como candidato a presidente o como jefe de la ciudad. Creo que Pino podría volver a su pasión cinematográfica donde tuvo logros pasajeros y delegar la política en alguno de de sus seguidores si es que quiere salvar lo poco que le queda al partido que representa.

miércoles, 13 de abril de 2011

SIN NOTICIAS DE ISLANDIA


SIN NOTICIAS DE ISLANDIA.
La consecuencia de las políticas neoliberales de FMI y del Mercado Común Europeo
De Hugo Nin, el corresponsal de El Mordaz en Islandia:

Si alguien cree que no hay censura en la actualidad, que me diga si así como se ha sabido todo lo que pasa en Egipto, porqué los periódicos no han dicho nada de nada sobre lo que pasa en Islandia.

En Islandia, el pueblo ha hecho dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su mala política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución.

Y todo ello de forma pacífica. Toda una revolución contra el poder que nos ha conducido hasta la crisis actual.

He aquí, por qué no se han dado a conocer hechos durante dos años:

¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?
Esta es, brevemente, la historia de los hechos:
2008.  La moneda se desploma, la bolsa suspende su actividad. El país está en bancarrota. Se nacionaliza el principal banco del país.
2009. Las protestas ciudadanas frente al parlamento logran que se convoquen elecciones anticipadas y provocan la dimisión del Primer Ministro, y de todo su gobierno en bloque. Continúa la pésima situación económica del país.
Mediante una ley se propone la devolución de la deuda a Inglaterra y Holanda a través del pago de 3.500 millones de euros, suma que saldrá de los bolsillos de todas las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés.

2010. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum.
En enero de 2010 el Presidente, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.

En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos.

A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden, y todos los banqueros implicados, abandonan el país.

En este contexto de crisis, se elige una asamblea para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa.

Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas.
La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país.
Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.

Esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis y reescritura de la constitución por los ciudadanos.

¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos?

¿Se ha comentado en las tertulias políticas radiofónicas?

¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.

El pueblo islandés ha sabido dar una lección a toda Europa, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

Nota de Ricardo: Creo que tampoco La Nación ni Clarín informarán estos hechos.
 Sobre la situación actual de Islandia se puede obtener más información haciendo click aquí

lunes, 11 de abril de 2011

SOMBRAS Y LUCES



Sombras. En Chubut el advenedizo Das Neves montó un circo mediático con fuerte olor a fraude que lo sumergió en el barro del cual sólo saldrá marcado para siempre con el rótulo de tramposo. Todavía no hay gobernador electo y el candidato del gobernador contempla con pánico como se van impugnando urnas y el trecho de ventaja se achica irremisiblemente. Hacía tiempo que no ocurría una desprolijidad semejante en los escrutinios del país. Tendríamos que remontarnos al 2 de marzo de 2003 cuando Barrionuevo mandó quemar las urnas en Catamarca.
Luces. En elecciones impecables, organizadas y estrenando el voto electrónico, Urtubey fue la contracara del bochornoso episodio de Chubut. Su victoria fue aplastante arañando el 60% de los votos. Ante un resultado de tal magnitud a los diarios La Nación y Clarín que publican las noticias en tándem, no les quedó otro recurso que expresar que no fue un triunfo de Cristina y que Urtubey no comulga con la presidenta. Para ello, sustrajeron del discurso del reelecto gobernador, las expresiones en las que manifestó su agradecimiento a Cristina por el apoyo que le dio a la provincia y que estará encolumnado al proyecto nacional del gobierno. Fue una pobre táctica de desinformación que cuenta cada vez con menos lectores que caen en esta metodología.
Existen otros aspectos llamativos de esta elección. Es sorprendente, el 25% que logró el cavernícola Olmedo con un discurso que nos recuerda los sermones de monseñor Basceoto o de Aguer. El representante de Macri en Salta y amigo del rabino Bergman si bien sufrió una derrota contundente, dejó muy atrás a los demás partidos. Es indudable que en Salta hay un fuerte núcleo conservador y fuertemente clerical resistente a todo cambio y progreso.
Fue lamentable la elección de Proyecto Sur, la Coalición Cívica y el Partido Radical. Todos juntos no alcanzaron el 6%, no existen, no se los menciona. Guarda bastante lógica que el partido de Carrió y el de Pino Solanas apenas puedan asomar la cabeza al 3%, pero debe ser muy preocupante para Ricardo Alfonsín quién estuvo allí hace muy poco haciendo proselitismo a favor de su candidato. Después del que “se vayan todos”, momento en que De la Rúa hizo caso al pueblo y se escapó en helicóptero, el partido de Alem no para de caer en picada. No tiene un solo representante que pueda frenar este descenso vertiginoso. Es increible que un personaje como Olmedo, un recién arribado a la arena política, le saque 20 puntos de ventaja al centenario partido radical. Esto es preocupante, porque no es bueno el unipartidismo.

sábado, 9 de abril de 2011

Epitafio


El hombre regresa sólo en el avión a su provincia. Su mente repasa nostálgica los que sin duda fueron los momentos de mayor gloria en su desabrido historial político. ¡Qué diferente fue aquél regreso con este! En aquella oportunidad lo hizo en auto para recoger la aclamación de los pobladores de los lugares por donde pasaba como un Julio César que vuelve victorioso de las Galias. Pero entre aquél romano y este político la diferencia es abismal.
Su mediocridad se hizo notoria cuando como vicepresidente y miembro del partido radical, leyó con su monocorde y fatigante voz un discurso de contenido pobrísimo.
Sin embargo, la tilinguería neoliberal decidió que sería el candidato a reemplazar a una presidenta muy golpeada por el mal manejo de la 125 que seguramente no llegaría a terminar su mandato. Mariano Grondona en su programa junto con Biolcati, se frotaban las manos con satisfacción y los diarios Clarín y La Nación elogiaban la decisión del voto no positivo del vicepresidente que a partir de ese momento, caso único en la historia de la política, sin renunciar a su cargo se puso activamente a complotar contra el gobierno.
Los radicales que lo habían echado por traidor, ahora lo recibían por su traición al gobierno. Pronto se arrepentirían, deberían saber que el que traiciona una vez lo vuelve a repetir sucesivamente.
Cobos no tuvo en cuenta una premisa importante y es que en la Argentina un año de política equivale a un período glaciar. Los episodios se sucedieron vertiginosamente y se limitó a verlos pasar con su cara adormilada y apoyando toda medida de la oposición que se circunscribiera a deteriorar al gobierno.
El CEO Magneto que más que por diablo sabe por viejo, al poco tiempo dejó de halagarlo e inclinó sus favores hacia su nuevo delfín Mauricio Macri, que no es mucho mejor que Cobos, pero aún goza de cierta popularidad y además si accede al gobierno adoptará sin duda las medidas neoliberales tan caras al gerente de Clarín.
En la política de nuestro país es sabido que algunas figuras que quedaron muy golpeadas pueden volver a resurgir con el tiempo. No es el caso de Cobos, la demolición vertiginosa de su imagen es un fenómeno impresionante y el otrora favorito de muchos, a semejanza del “ingeniero” Blumberg, se diluyó en la intrascendencia en poco menos de un año.
Merecerá escasos párrafos en los libros de historia futuros y su nombre figurará al lado de una fea palabra: “deslealtad”.