Mostrando las entradas para la consulta angela davis ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta angela davis ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de agosto de 2017

ANGELA LA INDOMABLE

Sabemos que el camino hacia la libertad siempre ha sido acechado por la muerte.
Angela Davis

                        Angela Davis (1944-)

Una sumatoria de estigmas
Si usted nació en Estados Unidos alrededor de 1940 y es negro, usted tiene un problema, cuya magnitud depende del lugar en que vive, de su inteligencia, su perseverancia, su carisma y su formación académica. Si no ha sido dotado con estas cualidades, lo más probable es que termine trabajando de mucamo, ayudante de enfermero, o algo por el estilo. Si por el contrario reúne todos estos requisitos puede llegar a ser un profesional destacado, un ejecutivo de empresa y hasta presidente de la república como es el caso de Barak Obama, aunque esto último es una posibilidad remotísima. Pero hay algo que debe tener siempre en cuenta, haga lo que haga le costará el doble de trabajo que si fuera blanco.

Ahora bien, si además de ser negro usted milita en alguna organización que lucha activamente por los derechos de los afroamericanos, como los Black Panthers, considerado por Nixon como un movimiento terrorista, ya la cosa se pone seria. Las chances de que conozca la cárcel son altas, así como el riesgo de que la policía lo muela a palos o se le escape un tiro que lo mande al otro mundo.

Supongamos que además de ser negro y militante, usted encima está afiliado al partido comunista. La conjunción de estos tres elementos ya se torna una condición letal y las posibilidades de que salga con vida son ínfimas. Angela Davis reúne todas estas condiciones y por añadidura es mujer y si hasta ahora sobrevivió es porque posee todas las cualidades previamente señaladas y un prestigio internacional que la salvó de la pena de muerte.

Infancia y formación académica
Angela nació en 1944 y vivió su infancia en Birmingham, Alabama, una de las ciudades más racistas de Estados Unidos. Fue una infancia con miedo en un barrio de gente de color apodado Dynamite Hill (colina dinaminta), debido a las continuas incursiones del Ku Klux Klan. Varios amigos de infancia murieron por los ataques de esta organización, que obligaba a las familias negras a organizarse y patrullar armados las calles para prevenir y rechazar las agresiones.

Sus padres tenían una excelente formación universitaria y eran militantes en pro de los derechos civiles en la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) y desde su infancia se nutrió de toda la problemática que sufría la gente de color.

Cursó sus estudios primarios en una escuela segregada de instalaciones precarias y a los 14 años consiguió una beca, otorgada por una organización cuáquera a los alumnos más destacados. En Nueva York se alojó en la casa de un pastor de la iglesia episcopal declarado enemigo del macartismo y miembro de la Soviet-American Friendship Organization (Organización de Amistad Americano-soviética). 

Es ocioso señalar que tanto el sacerdote como la mayoría de los profesores estaban en la lista negra de la administración Mac Arthy y tenían prohibido enseñar en establecimientos públicos. Fueron años que definieron la orientación política de Angela.

Comenzó a empaparse en la filosofía socialista y marxista, mientras asistía a reuniones del historiador comunista Herbert Aptheker. En 1962 obtuvo una beca para cursar estudios de francés en la universidad Brandeis de Massachusetts y fue una de las tres únicas estudiantes negras de primer año. Allí asistió a las conferencias del escritor James Baldwin y del filósofo y sociólogo alemán Herbert Marcuse. También descubrió a los existencialistas franceses Jean Paul Sartre y Albert Camus. 

Cuando podía se trasladaba al sur para apoyar el movimiento de los derechos civiles, participando en las famosas sentadas frente a las instalaciones que segregaban a los negros.

Como su carrera incluía una estancia en Europa, volvió a encontrarse con Marcuse, conoció al filósofo Theodor Adorno y estudió filosofía en la universidad Goethe de Frankfurt. Todas estas actividades le valieron la amistad de prestigiosos académicos de las universidades europeas, que más tarde serían vitales para salvarla de la silla eléctrica o de una prisión perpetua.

Profesora de filosofía en la UCLA
En Estados Unidos Angela, con solo 25 años de edad, se presentó a cubrir la vacante de Filosofía en la UCLA (Universidad de California en Los Angeles), tenía antecedentes sobrados para ganarlo y además incorporó vientos renovados en la cátedra al introducir el sistema dialéctico europeo. En su primer curso esperaba 200 alumnos, pero se anotaron 2000 atraídos por su creciente prestigio. Sin embargo, esa etapa como profesora universitaria distaba de ser un lecho de rosas.


El FBI le seguía los pasos e hizo publicar en un diario local de que Angela era comunista. En la universidad cundió el pánico y ni el decano ni los demás profesores, pese a que simpatizaban con ella, la defendieron. Hay que tener en cuenta que estaba la guerra de Vietnam y que el gobernador de California era Ronald Reagan, fanático anticomunista y abiertamente racista. Sin embargo, un tribunal del Estado determinó que la destitución de un maestro por sus opiniones políticas era inconstitucional. 

Angela conservó el cargo y siguió enseñando, pero comenzó a ser hostigada permanentemente por medio de llamadas telefónicas y por correspondencia. A las asambleas tenía que ir acompañada de guardaespaldas, cambió de domicilio en varias oportunidades y sus clases eran todas grabadas y meticulosamente analizadas en busca de frases o comentarios que justificaran su detención por alteración del orden. Por ese lado, nunca pudieron encontrar el menor resquicio de culpabilidad, pero las presiones fueron tan fuertes que Angela debió renunciar, nuevamente por decisión de Ronald Reagan. 

Para el FBI no era suficiente, había que esperar hasta que surgiera la circunstancia que permitiera detenerla y eliminarla definitivamente.

Se cierra el cerco
La situación se presentó cuando Angela se interesó por la situación de unos negros encarcelados por denuncias menores, uno de ellos, George Jackson tenía una personalidad deslumbrante que la fascinó. El fenómeno fue mutuo y ambos se enamoraron profundamente y expresaron sus sentimientos mediante un fluido intercambio epistolar.
En enero de 1970 dos prisioneros negros de uno de los presidios de California fueron asesinados por guardias y el jurado del Condado de Monterrey dictaminó que el guardia había cometido un “homicidio justificable”. Poco tiempo después un guardia fue encontrado asesinado y Jackson y otros dos prisioneros fueron acusados de su muerte. 

Jackson pertenecía al grupo de los Panteras Negras, si a esto le agregamos su relación con Angela se podía decir que la suerte de ambos estaba sellada.

En agosto de 1970, Jonathan Jackson, el hermano menor de George, ingresó con una ametralladora en la corte del Condado Marin y tras tomar como rehén al juez, demandó que George y dos prisioneros más, fueran liberados. El plan fue un fracaso por la inexperiencia del joven que solo tenía 17 años y murió en el intento. Se culpó a Angela por el operativo y comenzó una búsqueda febril encabezada por Reagan, que se transformó en la cacería más desenfrenada del país.

El afiche de denuncia la acusa de fugitiva, asesina y secuestradora.

Una joven negra que nunca había sido detenida y no estaba directamente acusada de cometer un delito pasó a integrar la lista de los 10 delincuentes más buscados. Angela no era temida por su persona, incapaz de causar el menor daño, lo que aterrorizaba al sistema eran sus ideas y su capacidad para difundirlas.

Los avisos de captura la describieron como “armada y peligrosa”, lo que otorgaba a cualquier racista fanático, el derecho de matarla sin previo aviso y sin que se lo culpara de homicidio. La táctica y su propaganda facilitaron que se hicieran múltiples allanamientos en locales de organizaciones políticas y se encarcelaran negros con cualquier pretexto. Muchas mujeres negras fueron detenidas por el solo hecho de usar el característico peinado afro de Angela. 

Finalmente fue descubierta y apresada, siendo alojada en condiciones infrahumanas y en aislamiento total. Richard Nixon felicitó por su captura a Edgar Hoover, el director del FBI en una emisión televisada para todo el país, declarando que su arresto servirá de ejemplo a todos los demás terroristas.

Pese al brillante alegato de su abogado defensor Angela fue sentenciada a la pena de muerte. Era ese tipo de juicios que se llevan a cabo para darle al proceso una fachada de legalidad, pero a priori estaba decidida su condena. La sentencia fue retirada debido a la intensa movilización internacional que puso en muy incómoda posición al gobierno y a la justicia de Estados Unidos. Los Rolling Stones le dedicaron la canción Sweet Black Angel y John Lennon compuso para ella Angela.

Angela tiene actualmente 72 años y sigue siendo tan activa como siempre. A lo largo de su vida, se dio cuenta de que la igualdad entre blancos y negros sólo podría hacerse realidad cuando también existiese paridad de derechos entre hombres y mujeres. Por eso, también se convirtió en una figura destacada del movimiento feminista. Transformó su cátedra de la universidad en un foco de información y esclarecimiento sobre la opresión de su raza y no vaciló en arriesgar su vida en pos de esa lucha. Angela Davis es uno de esos personajes que la historia identifica como imprescindibles.


Ángeles Cabré. Angela Davis, la revolución negra. El País 23/06/2016.
Luciano Monteagudo. Yo fui utilizada para infundir miedo. Página 12, 16/09/2012.
Angela Davis habla. Ediciones de La Flor, 1972, Buenos Aires.
Angela Davis interview 1972. Talking about revolution. https://www.youtube.com/watch?v=HuBqyBE1Ppw


domingo, 7 de abril de 2019

EL POLIFACÉTICO FÉLIX WEIL



El astuto y visionario Herman Weil
Herman Weil, el padre de Félix, era un judío alemán de humilde origen que hizo una buena carrera en una empresa agrícola de Mannheim, el centro del comercio cerealero de Alemania. En 1888, cuando Herman tenía 20 años, la empresa lo envió a la Argentina para evaluar un beneficio con la especulación financiera, pero la empresa se fundió, Herman logró comprar sus restos y en 1889, el año en que Félix nació, fundó Weil Hermanos & Cía. Fue un momento crucial, porque con la crisis quedó interrumpido el flujo de capitales desde Inglaterra hacia la Argentina. Si bien la situación era muy difícil, también era una gran oportunidad. 
        Hasta ese momento el país tenía un comercio deficitario y entonces se dejó de importar productos agrícolas, en particular trigo, y Argentina se fue transformando en un gran agro exportador. El comercio de granos quedó acaparado por Weil Hermanos & Cía junto con Bunge & Born, constituyéndose en las corporaciones más importantes del país. La especulación, el ingenio y la explotación a los arrendatarios permitieron que pudieran competir muy favorablemente en el mercado internacional.

Félix Weil y la escuela de Frankfurt
             En los comienzos de la década de 1920, Herman envió a su hijo Félix a Alemania para que terminara sus estudios secundarios y universitarios en escuelas alemanas y para que hiciera contacto con importadores locales de granos con el objeto de expandir el emporio de la familia.

                               Félix Weil (1898-1975)

              Lo que menos se imaginaron tanto su padre como el propio Félix fue que aquel joven de 22 años, que hasta entonces se codeaba con la oligarquía porteña, abrazaría la ideología comunista alejándose totalmente de la clase a la cual pertenecía en Argentina.
            Terminada la Primera Guerra Mundial y con el Kaiser fuera del poder, Alemania había ingresado con fuerza en la democracia y los distintos partidos estaban en plena efervescencia. Félix pronto simpatizó con las ideas de Marx y Lenin, hizo contactos con filósofos y pensadores especializados en marxismo como Friedrich Pollock, Max Horkheimer y poco después con el destacado filósofo y sociólogo Herbert Marcuse. 
                             Herbert Marcuse (1898-1979)

            Gracias a la iniciativa y el aporte económico que realizó Félix, el grupo fundó en 1923 la Escuela de Frankfurt, la principal institución de pensamiento e investigación social, económico y filosófico de carácter marxista internacional. Esta estructura ejerció enorme influencia en los movimiento estudiantiles de 1968 y constituyó objeto de numerosos estudios. Fue la escuela de Frankfurt la que en 1972, hizo todas las gestiones posible para que la emblemática activista Angela Davis, profesora de filosofía de la UCLA, no fuera condenada a la silla eléctrica durante la administración de Nixon. Hacer clik aquí para ver ANGELA LA INDOMABLE

                              Angela Davis (1944-)

           Se da aquí la singularidad que el gran impulso del comunismo a nivel global, lo dio un mecenas argentino cuyo padre integraba la elite agroganadera de los grandes terratenientes de la pampa húmeda, motivo por el cual recibió el mote de “bolchevique de salón”.
            En Alemania Félix no solo logró que su padre lo ayudara a financiar la Escuela de Frankfurt y su causa revolucionaria, también realizó otros emprendimientos, como participar económicamente en la difusión y distribución de El Acorazado Potemkin, la obra maestra de Eisenstein. Fue mecenas del pintor George Grosz, del cual se hizo amigo y de la escuela del teatro, llamado político, de Erwin Piscator, que junto con Bertold Brecht revolucionarían la dramaturgia alemana.
              En el aspecto literario, solventó el funcionamiento de una de las editoriales más notables del ambiente alemán: la Editorial Malik, pero nunca olvidó a la Argentina sobre la cual, años más tarde y viviendo en Estados Unidos, escribió un libro que puso al descubierto la explotación de los terratenientes y determinó que, a partir de entonces, la oligarquía vernácula se esforzara para mantenerlo en el anonimato.
             Junto con estos aspectos académicos, filosóficos y literarios, Félix era consciente de que era joven y adinerado y no perdía ocasión de organizar y participar en fiestas, donde abundaba el champan, mujeres jovencitas y placeres voluptuosos, a tono con los años locos de la entreguerra.
Todo marchaba sobre ruedas hasta que en 1931 la nube oscura del nazismo comenzó a cernirse amenazante sobre Alemania. Félix olfateó el peligro, portaba dos estigmas inaceptables para los nazis: era judío y comunista. Ese mismo año volvió a la Argentina.

Los años en Argentina
          De regreso en el país no percibió que estaba gobernado por un sistema corrupto que la historia bautizó como la década infame. Entabló relación con Federico Pinedo, el ministro de Hacienda del gobierno de Justo y pensando que lo máximo que se podía hacer en la Argentina para el desarrollo del socialismo, era difundir el impuesto a los réditos y las formas de intervención del Estado en la economía.
            Participó de muchas polémicas, incluyendo un fuerte entredicho con Lisandro de la Torre, quien decía que la Unión Soviética y la Alemania nazi eran lo mismo. Por entonces en Alemania el nazismo cerró la Escuela de Frankfurt y los integrantes que lograron escapar se dirigieron a Estados Unidos. Félix se reunió con ellos en 1935 y se radicó definitivamente en el país del norte.

El engima argentino
             Sin embargo, nunca se olvidó de su país de origen y fue entonces que escribió El enigma argentino. El libro fue reeditado en 2010 durante la gestión de Horacio González, ex Director de la Biblioteca Nacional y repasa gran parte de nuestra historia hasta 1940.


                 Portada de la edición El enigma argentino de Félix Weil

            Lo más destacado de esta obra es la descripción de la descarnada e infame desigualdad establecida por los patrones de estancia con sus obreros o arrendatarios. Describe las distintas maniobras especulativas que permiten explicar la renta agraria argentina en su relación con la europea. Las grandes corporaciones de granos unificaban criterios para explotar al máximo a los agricultores que se encontraban indefensos ya que aquellas poseían los elevadores de granos y la cadena de exportación. 
          Félix los señala como estafadores que fijan los precios de las cosechas entre ellos y juegan a la suba o a la baja para pagar menos o para vender la producción a mayor precio. También describe la oposición persistente que realizó este grupo de poder para impedir la industrialización del país y encasillarlo en la producción de materias primas.
          El libro menciona los levantamientos de los campesinos como el del Grito de Alcorta que ocurrió durante la abundante cosecha de 1912, al comprobar los chacareros que luego de pagar las deudas, nada quedaba para ellos.              Los agricultores que eran arrendatarios, no tenían acceso a los créditos, a diferencia de los agricultores canadienses que sí eran propietarios y se manejaban en cooperativas.
            Este libro desmitifica el halo de progreso y abundancia con que la historia clásica se ha referido a la generación del ochenta y las primeras décadas del siglo XX.
Realiza una fuerte crítica de la Sociedad Rural Argentina, cuyos objetivos precisos son: desarrollo y crecimiento de la ganadería y de la agricultura en manos de un reducido grupo de terratenientes, fomento de una economía basada esencialmente en la producción de materias primas y oposición a todo régimen de gobierno que afecte sus intereses.
            No debe sorprender que tanto su autor como la obra fueran prácticamente desconocidos. Ha sido un acierto que la Biblioteca Nacional lo haya reeditado y que Mario Rapaport, investigador del CONICET repase en su libro Bolchevique de salón, la vida y la obra de Félix Weil.
           En el momento actual en que Argentina se desintegra bajo el régimen ultraneoliberal de Mauricio Macri, el libro de Félix Weil tiene más vigencia que nunca. 

Félix Weil. El enigma argentino. Biblioteca Nacional. Colección Los Raros.
Bolchevique de salón. Vida de Félix J. Weil, el fundador argentino de la Escuela de Frankfurt, de Mario Rapaport.
El granero del mundo. RADAR Libros, 04/01/2015.

Javier Lewkowicz. La historia del bolchevique de salón. Página 12, 28/10/2014.

Mario Rapaport. De la Feria de Frankfurt al regreso de un olvidado: Félix Weil. Página 12, 21/12/2010.

viernes, 16 de diciembre de 2016

ENMIENDA 13

A mediados del siglo XIX, los estados del norte habían alcanzado un grado considerable de industrialización, mientras que los sureños estaban en manos de grandes familias de terratenientes cuya principal producción era el algodón, obtenido con mano de obra esclava de africanos capturados por traficantes ingleses, holandeses y portugueses.

Cuando el presidente Abraham Lincoln sentenció que una nación no podía tener esclavos, once estados del sur se separaron del resto del país y formaron la Confederación, los del norte se denominaron la Unión y estalló la guerra civil o Guerra de Secesión que duró 4 años. El triunfo de la Unión determinó la sanción de la Enmienda 13, en 1865, al término del conflicto.

Esencialmente la Enmienda 13 establecía que “ningún tipo de esclavitud ni servidumbre involuntaria, excepto como castigo de un crimen por el que el individuo haya sido debidamente condenado, debe existir dentro de los Estados Unidos, o cualquier otro lugar sujeto a su jurisdicción”. Las palabras claves son “excepto como castigo de un crimen” y veremos que este párrafo, durante décadas, constituyó una excusa para seguir teniendo mano de obra esclava.

En el sur los afroamericanos, un total aproximado de 4 millones, fueron liberados, pero su situación no mejoró y en muchos casos incluso empeoró. Como esclavos, aunque vivían en pésimas condiciones, al menos tenían alimentación y alojamiento. Ahora eran pseudo libres, no conseguían trabajo y si les daban era muy mal pago, no podían tener cuentas bancarias y ningún blanco jamás le alquilaría a un negro una vivienda. El apartado de la Enmienda 13 que prohibía la esclavitud “excepto como castigo de un crimen” fue una herramienta que los sureños explotaron al máximo. Se inventaron delitos contra los negros que eran encerrados por causas menores y en las cárceles pasaron a realizar trabajos en condición de esclavos.

Logo de la película Enmienda 13 de Ava Duvernay, de reciente estreno

En 1915 surgió la película “El nacimiento de una Nación” (The birth of a Nation), una de las primeras proyecciones mudas del cine norteamericano, que generó muchas controversias por la existencia de escenas donde negros de bajo cociente mental abusaban de mujeres blancas que eran salvadas a tiempo por soldados con uniformes de confederados. La película produjo un resurgimiento del Ku Klux Klan que se sintió reivindicado por el film. Dicho sea de paso, el gesto de las cruces incendiadas que ponían los miembros de la secta al lado de un negro que acababan de colgar, fue un invento de Griffith, el director de la película. Al KKK le encantó la idea y la puso en práctica.



Uno de los tantos asesinatos de negros promovidos por el KKK. Los asistentes festejan el operativo

Con el transcurso de las décadas, los sureños fueron tomando conciencia de la impopularidad de sus medidas. Pese a tener, la justicia, los gobernantes y la policía de su lado, colgar negros se había tornado escandaloso. La nueva estrategia se llamó “segregación” y comenzaron a pulular los carteles WHITES ONLY, en bares restaurantes, escuelas, lugares de diversión, bibliotecas públicas y negocios.
La Asociación de Inmobiliarias (National Association of Realtors) estableció normativas que implicaban que no se debían alquilar o vender propiedades a miembros de cualquier raza o nacionalidad o a individuos cuya presencia pudiera ir en detrimento de los valores de las propiedades de un vecindario. Las palabras negro o afroamericano no figuraban en las cláusulas, pero era evidente que estaba dirigido casi exclusivamente contra las personas de color. Hubo una estampida de afroamericanos que migraron hacia ambas costas del centro y norte del país donde había estados más humanos y avanzados y muchos de ellos alcanzaron posiciones socioeconómicas aceptables.


                              Ningún sitio quedó excluido de la segregación

Los derechos civiles
Hacia fines de la década de 1950, se multiplicaron los movimientos de resistencia y desobediencia civil pasiva y no violenta encabezada por diversas organizaciones y conductores, entre los que se destacó Martin Luther King. Fueron famosas las marchas hacia Washington, las sentadas frente a negocios, como la cadena Woolworth’s, y restaurantes que prohibían la entrada de negros, así como la desobediencia en los medios de transporte donde las personas de color debían sentarse al fondo del ómnibus o darle el asiento a un blanco. Todos estos movimientos si bien fueron pacíficos, generaron una fuerte reacción por parte de la policía local, caracterizada por violencia física y encarcelamiento. Fue famoso el caso de Rosa Parks una activista negra encarcelada por negarle el asiento a un blanco en el ómnibus.

El movimiento de los Freedom Riders
Otro territorio de intensa lucha fue la integración escolar donde se destacó el movimiento NAACP (National Association for the Asvancement of Colored People), que databa desde 1909. Esta institución logró en 1954 el fallo histórico conocido como Brown versus Board of Education (Caso Brown contra el Consejo de Educación), que declaró que las leyes estatales que establecían escuelas separadas para estudiantes de raza negra y blanca negaban la igualdad de oportunidades educativas.

El fallo no significó la integración automática de estudiantes blancos y negros, hubo enormes resistencias y el grado máximo de intolerancia se produjo en el colegio secundario de Little Rock, Arkansas. Como la policía local ofreció escasa colaboración y no era suficiente para contener las manifestaciones que se opusieron al ingreso de los estudiantes negros, el presidente Eisenwoher tuvo que enviar 1200 soldados para que nueve estudiantes negros pudieran ingresar a clase. En 2007 en esa escuela se inauguró un museo recordando aquellos episodios.


Estudiantes negros ingresando a la escuela de Little Rock protegidos por el ejército

Guardia Negra Armada
La violencia ejercida por el KKK y la policía de los estados sureños contra los negros, dio origen a la Guardia Negra Armada (Black Armed Guard), que surgió de una fracción de NAACP y se caracterizó por estar armada y logró rechazar en varias oportunidades las cacerías de negros y quema de viviendas que hacía el KKK. Su creador fue Robert F. Williams y pronto el FBI lo puso en la mira, lo declaró esquizofrénico y altamente peligroso. Williams y su esposa debieron fugarse del país y siguieron un largo exilio por Cuba, Viet Nam y China. Ocho años después decidió regresar y fue inmediatamente arrestado, pero en el juicio que se le hizo en 1975, después de 6 años entre rejas le levantaron todos los cargos y quedó en libertad.


                                                          Robert F Williams

La lucha por el voto
Para los estados del sur, la exclusión de los negros al derecho a votar constituía una parte esencial en la cultura de la supremacía blanca. En este aspecto se dieron los enfrentamientos más duros, cualquier excusa servía para excluir a los negros de la actividad electoral. El estado de Mississippi fue el más reaccionario y puso múltiples trabas para que los negros no votasen. Los enfrentamientos fueron violentos, cientos de manifestantes fueron encarcelados y hasta hubo asesinatos. El presidente Lyndon B. Johnson firmó en 1965 la ley de derecho al voto que dio fin al conflicto. En ese año había 6 afroamericanos en el Parlamento y diez años después el número se expandió a 14 miembros.

El ingreso a la educación universitaria
En los estados del sur el ingreso a la educación terciaria fue mucho más resistida que la integración escolar. El caso emblemático fue el de James Meredith en 1962 a quien se le negó el ingreso a la Universidad de Mississippi. El gobernador del estado Ross Barnett había declarado: “Ninguna escuela de Mississippi será integrada mientras yo sea el gobernador”.
Los alguaciles (marshalls), que acompañaron a Meredith fueron apedreados y baleados. El saldo fue de 178 alguaciles heridos y dos personas muertas incluyendo un periodista francés. Finalmente el presidente Kennedy tuvo que enviar al ejército para que Meredith pudiera ingresar a la universidad.

Disturbios aún peores se produjeron en Birmingham, Alabama donde su gobernador, el tristemente célebre George Wallace, se opuso tenazmente a todo intento de integración racial.

El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King y otros organizadores realizaron la famosa marcha sobre Washington que reunió más de 300.000 personas, incluyendo gran número de blancos. Tenía por objeto el reclamo de numerosos derechos para la población negra.


                     Martin Luther King arengando a la multitud en Washington

En junio de 1964 en un condado del estado de Mississippi desaparecieron tres activistas de los derechos civiles, un negro y dos blancos de religión judía. Fueron encontrados días después por el FBI en un pantano. Miembros de la policía local y del KKK fueron encontrados culpables y sentenciados. El episodio dio origen a la película Mississipi en llamas.
El 4 de abril de 1968, Martin Luther King fue asesinado por un francotirador cuando se disponía a dar una conferencia en Memphis, Tennessee, cuatro años antes había recibido el Premio Nobel de la Paz por su lucha por la igualdad racial.

Situación de los negros dese 1970 hasta la fecha
Las distintas administraciones que se sucedieron durante esas décadas utilizaron una dialéctica que incesantemente repetía los términos de “ley” y “orden”, lucha contra el narcotráfico y el crimen. La palabra afroamericano no se mencionaba, pero los endurecimientos de los castigos afectaron casi exclusivamente a los negros, que además no podían pagar las altas fianzas para salir libres, lo que equivalía a 10 o más años de prisión en condiciones precarias. Cuando salían eran parias sociales. La televisión mostraba escenas policiales donde siempre el delincuente era un negro. Con estas medidas, la población carcelaria que en 1970 era de 357.000 personas, en 1990 ascendió a 1.200.000.
Los 16 años de Ronald Reagan en el poder, primero como gobernador de California y después como presidente, donde fue reelegido en ambos cargos, fue un atraso para el país en diversos aspectos incluyendo los derechos civiles. Decididamente, este cowboy de la Casa Blanca, fue un enemigo de los negros. Durante su gestión como gobernador de California expulsó de la universidad a Angela Davis una brillante intelectual, reconocida internacionalmente, quien se desempeñaba como profesora de filosofía. Como presidente dio marcha atrás con todos los progresos logrados mediante los años de lucha por la igualdad de derechos. Las condiciones no mejoraron sustancialmente, con los sucesivos presidentes, ni siquiera durante la gestión de Obama.


           Angela Davis dando una conferencia durante la década de 1960

Cárceles y su población
Durante el gobierno de Bill Clinton el Congreso sancionó una reforma del sistema penal, las sentencias fueron más largas y surgió el mecanismo, mediante el cual en el tercer encarcelamiento el convicto es sentenciado desde un mínimo de 25 años hasta prisión perpetua. “Three strikes and you are out”, sentenció Clinton. Se incorporaron sesenta nuevos tipos de delitos pasibles de ser sancionados con la pena de muerte.
La encarcelación masiva se transformó en una política de Estado. La población actual de prisioneros en Estados Unidos es de 2.500.000, de los cuales el 40,2% son negros a pesar de que representan el 28% de la población del país. Las chances de que un blanco vaya a prisión son de una en 17 y para los negros es de una en 3.

Hay razones por las cuales no existe el menor interés por parte del gobierno y de las instituciones carcelarias en reducir el número de presos. Por un lado, los servicios en los presidios están tercerizados: alimentación, ropa, lavadero, comunicaciones, entretenimientos, etc. Esto significa que toda una industria multimillonaria vive gracias a los presos y es muy probable que existan sobornos y beneficios bajo cuerda (kickbacks) entre las empresas y el personal ejecutivo de las cárceles. Además, en muchas de ellas los presos realizan tareas para la industria, mano de obra barata o gratuita, que las corporaciones venden a precios muy competitivos.

Las consecuencias de todas estas medidas de endurecimiento y el interés por engrosar el número de presos, lleva a la situación de que si bien Estados Unidos representa el 5% de la población mundial, el 25% de los presos se encuentra en ese país. En otros términos 1 de cada 4 prisioneros en el mundo, es norteamericano y preferentemente negro.


Número de prisioneros cada 100.000 habitantes en distintos países. Estados Unidos lidera la lista holgadamente

A pesar del extenso camino recorrido y los grandes avances logrados, los negros en Estados Unidos, especialmente en el sur, son ciudadanos de segunda clase y el futuro no se avecina promisorio con Donald Trump en el poder.

Enmienda 13. El sistema penal como esclavitud moderna. Notas. Periodismo popular, 30/10/2016. https://notas.org.ar/2016/10/30/enmienda-13-sistema-penal-esclavitud-moderna/
Ofari Hutchinson. Ronald Reagan was no friend to blacks. New America Media. Top Stories. http://newamericamedia.org/2011/01/ronald-reagan-was-no-friend-to-blacks.php
Christopher B. Booker. The Reagan Revolution Hits Black Americans. African Americans and the Presidency 2014. http://www.blacksandpresidency.com/ronaldreagan.php

Cheryl K Chumley. Noam Chomsky: ‘Ronald Reagan was an extreme racist — though he denied it’. The Washington Post 11/12/2014.

Enmienda 13. Película dirigida por Ava DuVernay y estrenada en 2016.