viernes, 8 de marzo de 2013

CHÁVEZ EL REVOLUCIONARIO





En la escuela Julián Pino del pueblo rural Sabaneta, el niño de ocho años llegó ese día descalzo a la escuela. “Me los están arreglando, no tengo otro par, señor maestro”, se justificó el alumno. 

El que sería uno de los más grandes estadistas de los tiempos modernos, había sufrido en su infancia, la miseria que compartía con millones de venezolanos. Uno de los objetivos principales de su gobierno serían la eliminación de la pobreza y el analfabetismo.

Cuando en 1998 Hugo Chávez Frías ganó las elecciones con el apoyo del Movimiento Quinta República, junto con partidos de izquierda y se constituyó en el presidente número 42 de Venezuela, un aire gélido estremeció a los pueblos de América latina cansados de golpes castrenses. ¿Qué de bueno se podía esperar de ese advenedizo personaje que no sólo era militar sino que pocos años atrás, trató de derrocar al gobernante de turno?

Chávez tuvo que ir desarmando toda una maraña de prejuicios, aprensiones y recelos que se enquistaron a su alrededor. Estaba solo, en Argentina reinaba el menemato, entregado impúdicamente, sin tapujos y en forma incondicional a una relación carnal con Washington. 

Tendrían que transcurrir tres años más con el pasaje del inepto De la Rúa y la peor crisis en la historia del país, hasta que Néstor Kirchner elegido con el 23% de los votos captara rápidamente, que a igual que él, Chávez perseguía los mismos ideales de independencia económica y políticas de bienestar social. En Brasil gobernaba Cardoso que no simpatizaba con el caribeño y recién con la asunción de Luiz Inacio Lula da Sliva en 2004, Chávez comenzó a sentirse más distendido.

                                 Aquellos felices tiempos
 
Poseía sólidas ideas sobre el futuro de América latina y la necesidad imperiosa de unir a toda la región y enfrentar con cierta posibilidad de éxito las pretensiones hegemónicas de Estados Unidos. Tenía clara conciencia que el ALCA, la OEA y el NAFTA eran tratados económicos y políticos que solo beneficiaban al país del norte. En sus discursos se refería al imperialismo yanqui y hablaba de la Revolución Bolivariana, lo cual bastaba para catalogarlo de comunista.

Es sorprendente que Chávez se haya mantenido en el poder y dentro del esquema democrático durante tres períodos presidenciales, ante enemigos tan enconados y poderosos. Su principal adversario eran los medios, no solo los locales, CNN la cadena norteamericana, lo atacó permanentemente.

 En Argentina, las redes informativas adherentes a la SIP entre las que se incluyen los grupos que ya conocemos, no perdieron oportunidad para descalificar su locuacidad, su histrionismo caribeño y acusarlo de perseguir a los medios adversos en su país, lo cual era absolutamente falso. 

Los ataques más arteros vinieron de la prensa española: El País, ABC, El Mundo, La Razón y la Gaceta, que detestan a los gobiernos progresistas de América latina y los consideran populistas, demagogos y totalitarios. La campaña fue tan intensa que si se hace una encuesta entre los madrileños, es muy probable que no conozcan a la mayoría de los presidentes americanos, pero sí a Chávez donde la opinión negativa es unánime. Ver Degradacióndel periodismo   

Cuando el rey de España, creyéndose Carlos V, le espetó “por qué no te callas” sinceró una verdad honda. En Europa querían acallarlo, anularlo. No porque fuera exagerado y ruidoso, sino por lo que decía y representaba.

                                     ¡Porqué no te callas!
 El otro enemigo fue Estados Unidos a través de la embajada norteamericana y en connivencia con los clásicos cipayos vernáculos. El fallido golpe de Estado que le hicieron en abril de 2002, dejó expuesta a la embajada norteamericana y a Washington. Su representante, Charles Shapiro, fue a saludar al presidente golpista Pedro Carmona a las 24 horas de que asumiera como mandatario de facto. En una flagrante intromisión en los asuntos internos de Venezuela, a Shapiro no pareció importarle que Carmona hubiera suprimido el Congreso, el Tribunal Supremo de Justicia y la Fiscalía General.
                                                                Charles Shapiro

 Los golpistas no se cansaron de repetir su agradecimiento a los medios de comunicación: RCTV, Globovisión, Televén, Venevisión y otros. Todos estos medios, tenían la simpatía y el afecto de la embajada norteamericana. Ver: Honduras, Venezuela y la embajada norteamericana 

Uno de los momentos más sobresalientes de Chávez fue cuando junto con Kirchner impidió que la gestión de Bush impusiera el tratado del ALCA en América Latina. “El ALCA, al carajo!! “ fue la sentencia que pasará a los textos de historia como una de las felices frases del siglo XXI para los pueblos del hemisferio sur. Ver: a 6 años del no al ALCA 

  
                              ¡El ALCA al carajo!  El diario Clarín lo interpretó como una fractura de la Cumbre

Se trató de inculcar la idea de que era un ignorante y un patán, pero era un autodidacta ávido y se actualizaba permanentemente. Conocía la historia de nuestro país mejor que la mayoría de los dirigentes argentinos actuales.

Su relación con el pueblo que lo adoraba, era fluida, sin interferencias, como un diálogo entre amigos, un ejemplo de comunicación de masas. En las últimas elecciones arrasó por una razón muy sencilla: le devolvió la dignidad a la gente a través de la educación pública, la salud, la vivienda, la alimentación y el trabajo.

Las llegadas de Hugo Chávez al Palacio de Miraflores, en el año 1999, y de Néstor Kirchner a la Casa Rosada, en 2003, seguida por su esposa Cristina, abrieron una etapa histórica sin precedentes en el vínculo entre ambos países, en la consolidación del UNASUR, de la CELAC y de la estabilidad y unidad de América latina, un proceso revolucionario sin disparar un solo tiro.
 Fuentes:
Mario Wainfeld Más grande que lo posible. Página 12, 06,03,1939
Martín Granovsky. Una relación consolidada por el NO al Alca. Página 12, 06,03,2103.
Atilio Borón. Gloria al bravo Chávez. Pagina12 06,03,2013
Eduardo Febbro. Demonizado por occidente. Página 12, 06,03,2013.
BBC New. Latin American and Caribean. Iconic Venezuelan president Hugo Chavez dies. http://www.bbc.co.uk/news/world-latin-america-21679053
Mercedes López San Miguel. En la historia. Página 12, 06,03,2013.

martes, 5 de marzo de 2013

CENTRAL PACIFIC

                                                   Entrada de la Universidad de Stanford



Universidad de Stanford

En California, en la ciudad de Palo Alto, se encuentra la Universidad de Stanford, una de las más prestigiosas de los Estados Unidos. La institución, que es privada, se puede vanagloriar de numerosos logros y conquistas ya que entre sus egresados se destacan más de 50 científicos que recibieron el Premio Nobel en diversas disciplinas. De sus facultades salieron numerosos miembros del Senado y exitosos empresarios fundadores de firmas como Hewlett-Packard, Google, Yahoo y Nike. Ninguna otra universidad produjo tantos atletas que ganaron medallas olímpicas, de las cuales 129 fueron de oro.


En el ranking internacional de calidad docente, la Universidad de Stanford se encuentra dentro de los diez primeros puestos en todas las disciplinas.


Un dato destacado de esta institución es que cuenta con un museo de arte que, entre otras cosas, posee la colección de obras de Rodin más grande que existe después de París.

Fue Leland Stanford, gobernador de California quién fundó la Universidad en homenaje y memoria de su hijo Leland, que falleció a la edad de 16 años. ¿Pero, quién fue Stanford padre, conocido también como el magnate del ferrocarril?

                               Leland Stanford (1824-1893)


El inescrupuloso empresario Stanford

Dentro de los grandes millonarios de los Estados Unidos, Stanford está incluido en la larga lista de los denominados “robber baron”, que podría traducirse como el empresario u hombre de negocios que hizo su fortuna explotando a otros y empleando artilugios enfrentados con la ética y eludiendo leyes impositivas.


Siendo gobernador de California durante el período 1862-1863, se unió con otros socios para dar a luz la obra más grande que se haría hasta entonces en su país: el ferrocarril de 4000 kilómetros de extensión que uniría el este con el oeste y que en magnitud, sólo sería superado el siglo siguiente por la construcción del Canal de Panamá.


Hasta mediados del siglo XIX cruzar el ancho de los Estados Unidos demandaba un tiempo de 5 a 6 meses en diligencia, a través de desiertos, zonas montañosas y terrenos inhóspitos infestados de indios. Las enfermedades y la mortandad durante la travesía, se cobraban una pesada cuota. Todo eso al exorbitante costo de mil dólares de aquellos tiempos. El ferrocarril lo redujo a ciento cincuenta dólares y cinco días de travesía en coche dormitorio.


Se necesitaba para semejante emprendimiento ferroviario  mano de obra barata y fuerte. Stanford tenía particular desprecio por los chinos que estaban invadiendo California huyendo de la pobreza y miseria de su país. Muchos de ellos encontrarían que habían ingresado a un mundo considerablemente más hostil del que venían. 


Como gobernador, Stanford puso trabas a la inmigración china y en uno de sus discursos dijo sin tapujos que “se trataba de una raza degradada que ejercería efectos deletéreos en la raza superior”. La raza superior no era otra que el hombre blanco norteamericano.


Sin embargo, alguien susurró a sus oídos que si esa raza había sido capaz de construir la Gran Muralla, bien podría realizar el tendido del ferrocarril. Pronto se dieron cuenta que los chinos eran “mucho más laboriosos que los negros y los borrachos irlandeses”, según expresiones de los duros capataces encargados de supervisar el trabajo de los obreros. El país además, estaba envuelto en plena guerra civil o de Secesión y era mucho más sencillo contratar chinos que abundaban en San Francisco que traer obreros del este.
 Arriba: trabajadores chinos. Abajo: una etapa de la construcción. Las únicas herramientas fueron picos, palas y dinamita



El Central Pacific

En su mayoría, el reclutamiento de chinos para la obra era voluntario, pero no faltaron redes mafiosas organizadas por los propios chinos en connivencia con los blancos que arrearon cuanto chino vagabundo encontraban en el puerto de la ciudad de Cantón. Eran embarcados y transportados en penosas travesías a lo largo del océano pacífico en condiciones similares a los barcos de esclavos, es decir hacinados, mal alimentados y en ambientes hediondos. Muchos morían antes de que el barco llegara a las costas de California y eran arrojados al mar sin miramientos ni oficio religioso alguno.


Una vez contratados con una paga miserable, debían trabajar en turnos de ocho horas durante las 24 horas del día, bajo la atenta mirada de los capataces que solían usar el látigo para castigar a los perezosos. El tramo más difícil fue atravesar la Sierra Nevada de 110 kilómetros de ancho entre los estados de California y Nevada. Se avanzaba a la exasperante lentitud de un metro por día. Los obreros chinos eran subidos en canastas y a una determinada altura de la montaña, con los picos cavaban orificios donde introducían cargas de nitroglicerina, prendían la mecha y señalaban para que los bajasen. Si el tiempo no estaba bien sincronizado la carga explotaba lanzando por el aire pedazos de cuerpos humanos. No fueron pocos los que murieron en estas circunstancias. 


Las avalanchas de roca produjeron estragos entre los trabajadores y el intenso frío de la Sierra Nevada enfermó y mató a muchos, mientras que las incursiones de los indios hicieron otro tanto. Al respecto, el General William Sherman, escribió: “La mayor cantidad de indios que matemos este año, nos permitirá matar menos el próximo y cada vez estoy más convencido de que debemos exterminarlos a todos o mantenerlos en un estado miserable”. A su memoria, llevan el nombre de Sherman los famosos carros blindados del ejército norteamericano durante la Segunda Guerra Mundial.  

En una ocasión, alrededor de 2.000 trabajadores chinos, hartos de ser tratados como esclavos, iniciaron una huelga pacífica y respetuosamente presentaron una lista de sus demandas. En respuesta, las autoridades de la Central Pacific les cortaron los alimentos y como no podían escapar en el medio del desierto, tuvieron que retornar al trabajo en las mismas condiciones.


Se excavaron montañas, se construyeron puentes y terraplenes y todo el trabajo fue hecho a mano, no había tractores ni excavadoras que facilitaran la tarea. Finalmente, al término de 6 años el Central Pacific se unió con el Union Pacific que venía desde Omaha en el estado de Nebraska. Se habían construido 2800 kilómetros de vía férrea al costo de una vida perdida cada dos kilómetros.

                            Momento en que se unieron los dos tramos

Resulta irónico y contradictorio que la Universidad de Stanford, una de las mejores de los Estados Unidos, haya sido fundada por un empresario inescrupuloso y erigido como resultado del trabajo semiesclavo de miles de obreros, muchos de los cuales quedaron enterrados a lo largo del trayecto de la vía férrea.
Fuentes
Digital History.Building the transcontinenetal railroad. http://www.digitalhistory.uh.edu/disp_textbook.cfm?smtID=2&psid=3147, 2012

Zak Keith. Anti-Chinese USA—Racism & Discrimination from the Onset. http://www.zakkeith.com/articles,blogs,forums/anti-Chinese-persecution-in-the-USA-history-timeline.htm

Central Pacific. British Encyclopaedia Britannica, tomo III, pag 29. Chicago 1995
Stanford Leland. Encyclopaedia Britannica, tomo XI pag 210. Chicago 1995.

viernes, 1 de marzo de 2013

PERIODISMO CARROÑERO





Eduardo Aliverti es un periodista, locutor y docente con décadas de actividad en la profesión. Fue uno de los pocos, sino el único, que se atrevió a criticar a la dictadura en el programa Anticipos por Radio Continental. Dueño de una exquisita y elaborada retórica que nunca cayó en el lenguaje alambicado y encriptado, Aliverti es un orgullo del periodismo argentino.

                                Eduardo Aliverti
 Quienes trabajan para el conglomerado Clarín y el diario La Nación lo detestan, saben que es muy superior a ellos y eso es algo que no pueden digerir. Si bien Aliverti es un crítico sin tapujos del monopolio mediático, siempre fue respetuoso de sus colegas de la vereda de enfrente, esos que dicen pertenecer al periodismo “independiente”. Si a través de su pluma o el micrófono, hizo denuncias o reproches a columnistas que cayeron en la difamación o la distorsión, nunca las acompañó con el nombre de los responsables.

Acorde con la división de aguas establecida por los medios dominantes, Alvierti es según ese periodismo autotitulado “independiente”, un comunicador “ultra k” o “hiperkirchnerista”. Hasta ahora no había sido atacado, por la sencilla razón de que no ofrecía fisuras ni resquicios donde pudieran meter su lengua carroñera.

La oportunidad se les brindó cuando el domingo 17 de febrero, Pablo García, el hijo de Eduardo Aliverti, atropelló a un ciclista y le produjo la muerte. Entonces se desató una parafernalia de agresiones verbales y escritas, producto de años de acumular odio contra quién está muy por encima de ellos en la profesión de comunicar con ética y calidad informativa.

Ese día Pablo García, quién circulaba por la Panamericana a alta velocidad, atropelló a Reynaldo Rodas que se dirigía a su trabajo en bicicleta. Es importante consignar, ya que los medios no lo hicieron, que está prohibido utilizar ese medio de transporte en la autopista. El cuerpo de Rodas rebotó en el capó, rompió el parabrisas y cayó sin vida sobre el asiento del acompañante. Pablo García entregó el cadáver en el siguiente peaje que estaba a 18 kilómetros y quedó detenido. Allí se comprobó, lo que hasta ahora sería el principal cargo en su contra, tenía una alcoholemia elevada.

                                Pablo García
Habitualmente una noticia de estas características, merece una columna en la sección policiales, pero como se trataba del hijo de Eduardo Aliverti, dato consignado hasta el hartazgo, fue nota de tapa y de ríos de tinta en páginas interiores que persisten a 12 días de ocurrido el episodio. 

Se desinformó y se inventaron relatos descaradamente. Se dijo que Pablo García estaba borracho y más aún, que era un borracho consuetudinario. Que había hecho chistes y trató de sobornar a la empleada del peaje, que su licencia estaba vencida y finalmente, que no se presentó ante el juez de faltas cuando lo convocó el día 22 y por lo tanto, resaltaron eufóricos los medios, había sido declarado en rebeldía.

Todas mentiras que fueron metódicamente desembozadas por la realidad de los hechos. La empleada negó las bromas e intento de soborno, la licencia de conductor vence en 2017, Pablo García no es alcohólico y el día que fue convocado por el juez de faltas, había sido citado en otra área por la misma causa.

El monopolio mediático no se retractó de sus falsedades, o lo hicieron en páginas interiores en un brevísimo párrafo. El daño ya estaba hecho y el lector de esos medios se quedó con la sensación de que el hijo de Aliverti, es un delincuente. Se había cumplido el objetivo.

Lo más terrible e irreparable es la muerte de la víctima. El mayor sufrimiento lo padecen sus allegados y amigos íntimos. Para ellos, es necesario que haya un trámite rápido y una sentencia ajustada a derecho. También para el acusado, corresponden todas las garantías constitucionales.

A la prensa amarilla, no le interesa el muerto ni sus familiares, salvo para entrevistarlos en forma inmediata e inducirlos en su momento de mayor angustia a decir exabruptos, propios del dolor y la indignación por la muerte del familiar querido. Exabrupto que figurará en los titulares de esos medios. El objetivo es doblegar a Aliverti, humillarlo, destruirlo moralmente, sacar del terreno de la información a quién tanto los aventaja.

Si hay alguna conclusión sólida de este lamentable episodio, es que en Argentina un sector del periodismo alcanzó el abismo de la inmundicia profesional de la cual no hay retorno.